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Aprende a “decir no” para ser más productivo en tu trabajo y en tu vida

La palabra es nuestra principal arma cuando se trata de establecer límites y decisiones importantes. ¿Por qué es tan difícil decir que no?

Aprender a decir no es primordial si queremos ser más productivos en nuestro trabajo y tener más tiempo libre con nuestra familia.

Soy un convencido que aprender a “decir no” es una obligación que debemos aprender, tal vez es un poco exagerado, pero es increíble como ese adverbio puede ayudarte.

Mucha gente “dice sí “a las cosas que no les gustan porque en el fondo no se valoran a sí mismos.

Ellos ven a los demás casi en un altar. Se ven menos importantes, que su tiempo es prescindible, que no son valiosos. Se sacrifican por los demás. Y eso es algo triste.

En lo negocios, también hay instancias para decir no

En este punto, escribiré unos cuantos consejos para quienes se dedican a la consultoría, y en general, para todos los profesionales independientes que ofrezcan servicios y tengan dudas sobre algún potencial cliente.

Y aunque es mejor tener clientes que no tenerlos, hay muchos casos donde tiene más sentido no hacer negocios con empresas o personas en particular. Veamos.

6 instancias para “decir no” a un potencial cliente:

1.No puedes cumplir con el calendario o plazo solicitado: en el caso que no puedas cumplir con el plazo que tu cliente solicita, es mejor dar negativa a la solicitud, de lo contrario quedarás como un irresponsable y puede afectar tu negocio.

2. Has tenido dificultades para satisfacer las necesidades del cliente en el pasado: si el cliente es difícil y pide mil revisiones y no está dispuesto a pagar más por ellas, es mejor decir no.

3. Tu formación profesional no sintoniza con la imagen o estándares éticos de la empresa o persona.

4. Sabes que no serás capaz de entregar el nivel de calidad que exige el cliente. Es posible que pidan muchas características a tu servicio y que no podrás entregarlos. Si no está a tu alcance, dar paso a un costado.

5. El potencial cliente tiene un historial y fama de pago lento o definitivamente no paga: este punto no tiene mayor explicación.

6. Tus amigos o contactos te han advertido sobre esa persona u empresa.

Últimamente perdí de concretar un trabajo debido a requerimientos en un servicio que faltaban a la probidad.

La verdad, es que fue muy decepcionante haber pasado por este tipo de situación, más aún, cuando ya había invertido tiempo y recursos en el proyecto.

La lección que debemos aprender es que cuando las voces de otros hablan sobre malas experiencias, consideremos si realmente vale la pena tomar el riesgo de aceptar el negocio.

Tal vez mi experiencia es la excepción, pero imagino que no quieres tener problemas ni menos perder tiempo y recursos como fue en mi caso.

Por supuesto, hay que tener el tino suficiente para “decir no” y no dejar orgullos ni sentimientos heridos.

3 sugerencias para rechazar un negocio:

  1. Dile que en estos momentos no estás tomando nuevos clientes, y entrégale nombres de otras empresas u profesionales que pueden estar disponibles para ayudarle.
  2. Dale una cotización con un precio muy superior a lo que cobras con normalidad. Si deciden que es muy caro, no sigas adelante ni ofrezcas descuentos. Si aceptan el dinero adicional, toma el negocio pero bajo tus condiciones de pago.
  3. Explícale que sus requerimientos no es tu especialidad y recomienda otras empresas u profesionales que pueden satisfacer sus necesidades.

Esta ha sido mi experiencia personal, por lo tanto, no es recomendable buscar causalidad con la experiencia de uno. Sin embargo, y si estás en la misma situación, los tips pueden ser útiles para tomar una buena decisión.

En la vida diaria “decir no” a menudo es liberador

Veamos, en este punto hay que considerar varias cosas, no podemos “decir no” a una instrucción de nuestro jefe, además, depende de la situación en particular y la persona.

No queremos ser un insensible incapaz de tener empatía con los demás. Sin embargo, no podemos seguir intentando ser amables con todos. Al fin y al cabo, como todo el mundo tienes tus propias necesidades y prioridades.

“Decir que no” se trata de respetar y valorar nuestro tiempo y espacio. Ahora bien, si es nuestro superior quien nos pide un trabajo urgente, te recomiendo que respetuosamente le muestres la lista interminable de trabajo pendiente que tengas y le preguntes ; ¿qué tarea debo retrasar para hacer lo que me está pidiendo?, esa es una manera respetuosa e inteligente de “decir no”.

Algunos tips:

Sé respetuoso: Muchas personas les cuesta “decir no”, porque sienten que es una falta de respeto, sin embargo se trata del tono, de cómo lo decimos. Debemos ser respetuosos pero firmes, y la otra parte valorara nuestra postura .

Hazte menos accesible, retrasa tu respuesta o no contestes: Te recomiendo no responder inmediatamente a cada email – que no sean urgentes, obvio-. Con ello, denotas faltas de interés y eso es una buena forma de “decir no”. Aunque algunas personas pueden considerarlo una falta de cortesía.

Si una solicitud particular no es importante para ti y estás buscando optimizar tu tiempo, no te preocupes demasiado por ello. La vida sigue para todos.

Pero si la persona tomó tiempo para escribir un mensaje personal a medida, es importante enviar una pequeña nota explicando tu negativa.

Si ya has dicho que no y la persona aún persiste, entonces no responder más, es el camino a seguir.

Aprende a “decir no” para ser más productivo en tu trabajo y en tu vida
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