Para obtener reconocimiento debemos «golpear» a las personas con conocimiento, así lo ha requerido la sociedad occidental durante siglos. Si admitimos nuestra propia falibilidad, rara vez recibimos la aprobación de los demás.

A veces, lo más honesto es decir «no sé», pero esto puede considerarse como incompetencia. Sin embargo, admitir la ignorancia es lo mejor que podemos hacer. Pretender que sabemos algo mejor de lo que realmente es, es una receta simple para tener y fabricar problemas.

Todos soñamos con ser expertos en algún campo. Sin embargo, falta un punto importante. El conocimiento tiene un efecto secundario sorprendente: aumenta demasiado la confianza en uno mismo y esto puede ser fatal.

A menudo, olvidamos lo poco que sabemos. Por eso necesitamos algo que nos recuerde regularmente nuestra ignorancia.

En el libro «Cisne negro», Nassim Taleb plantea un tema muy importante, nuestra relación con el (des) conocimiento:

El escritor Umberto Eco pertenece a una pequeña clase de científicos con conocimiento enciclopédico, una mente inquisitiva y con algo interesante que decir. Posee una rica biblioteca (que contiene treinta mil libros), y divide a sus invitados en dos categorías: los que responden cuando gritan: «¡Guau! Signore professore dottore Eco, ¡qué gran biblioteca! ¿Cuántos de estos libros has leído? ”Y otros, una minoría muy pequeña, que entienden que una biblioteca privada no pretende hacer cosquillas a la vanidad del propietario, sino que es una herramienta de investigación.

Los libros leídos son mucho menos valiosos que los libros no leídos. En dicha biblioteca debe haber tanto conocimiento que aún no tiene, y que su situación financiera le permite poner allí.

A medida que envejezca, acumulará más conocimiento y más libros, y el creciente número de estanterías no leídas será una conciencia culpable. Así es como funciona, cuanto más sepa, más filas de libros no leídos tendrá en la biblioteca. Llamemos a esta colección de libros no leídos una anti-biblioteca.

Y agrega:

Por lo general, tratamos nuestros conocimientos como propiedad privada, que debemos proteger y resguardar. Es un adorno que nos permite subir la escalera de la carrera. Por lo tanto, esta tendencia a comprometer la sensibilidad de la biblioteca de Eco al centrarse en lo que se conoce, es un error humano universal que se extiende a nuestras operaciones mentales. La gente no hace alarde de anti-currículums. No anuncian lo que no han estudiado o experimentado, pero sería bueno si lo hicieran. No solo debemos poner la lógica de la biblioteca en nuestras mentes; También trabajaremos para poner el conocimiento en nuestras mentes.

La biblioteca privada pretende ser una herramienta de investigación, no una colección de libros leídos que eleven el ego del propietario. La colección de libros para el hogar deberá estar diseñada para almacenar conocimientos que pueden ayudarnos en el futuro. La parte más valiosa de la biblioteca son los libros no leídos.

Estos libros no leídos serán un recordatorio de todo lo que no sabemos, y al mismo tiempo, nos inspirarán a seguir aprendiendo.

Esta práctica cumplirá con tres propósitos:

  1. Será un indicador de nuestra ignorancia. Con los años, nuestro conocimiento se enriquece y desarrollamos potencial mental. Por ello, recopilar montones de libros no leídos nos recordarán lo poco que sabemos.
  2. Será una inspiración. Los estantes de libros no leídos nos ayudarán a despertar la curiosidad sobre el mundo, fomentando la adquisición de nuevos conocimientos.
  3. Permitirá la exposición a aleatoriedad positiva. Nunca se sabe qué libro llamará nuestra atención. Mirando en posiciones desconocidas de nuestra biblioteca despertará nuestra curiosidad.

Lo mejor que podemos tener en casa es un estante de libros bien surtido. Nos inspirará y nos permitirá crecer. El concepto de anti-biblioteca es un impulso para desarrollar el hábito de comprar libros regularmente, incluso si no tienes tiempo para leerlos en este momento.

Es posible que nunca abras algunos libros, pero probablemente siempre habrá elementos en tu biblioteca que te ayudarán a resolver los problemas que encuentres. Comprar un libro por mes es una solución óptima (nuevo, usado). No requiere gran desembolso financiero de nuestra parte, y encontrar espacio adicional para 12 libros al año no debería ser un problema.

Al recopilar libros en tu propia biblioteca, recuerda que es crucial contar con una variedad de material que aborde cuestiones de diversos campos. La erudición está inseparablemente conectada con el conocimiento. Debemos tener artículos livianos y exigentes en el estante, libros de ciencia popular, ciencia e historia, cortos y largos en prosa.

No te preocupes por un tema amplio, si un libro te interesó lo suficiente como para comprarlo, entonces probablemente te interesará nuevamente cuando esté en el estante.

Recuerda, los libros leídos son menos valiosos que los libros no leídos. Estos últimos nos ayudan a recordar nuestra propia ignorancia alejándonos del ego.