Enfrentando el miedo a covid-19

Es un momento confuso/aterrador/incierto para muchas personas. Estamos en medio de una pandemia global que está desmantelando ciudades e incluso países enteros. Algunos de nosotros vivimos en áreas que ya están severamente afectadas por corona virus.

Lo más difícil es la incertidumbre asociada a esta pandemia. Hay preguntas que nos generan falta de confianza en el futuro porque:

  • No sabemos exactamente si nosotros o un miembro de nuestra familia está ahora mismo infectado. Porque los síntomas aparecen días más tarde.
  • No sabemos exactamente cómo nos veremos afectados nosotros, nuestras familias, amigos y qué tan grave podría llegar a ser.
  • No sabemos cuáles serán los efectos sobre la salud, la economía o la vida en general.

Y eso hace que sea demasiado fácil perderse en fantasías de desastres y caer en miedo y pánico abrumador.

Estamos en una situación en la que todos tenemos poco o nulo control. Y esa es la mejor estrategia contra el miedo a corona virus. Debido a lo incierto que es la situación en este momento, hay algunas cosas que podemos hacer frente a esta crisis.

Mi estrategia contra el miedo de Corona debería ayudarte a seguir siendo capaz de actuar a pesar de la amenaza.

Informémonos, pero no nos convirtamos en unos adictos a las noticias.

 

Es importante mantenerse actualizado. Sobre todo en lo que está sucediendo en nuestras ciudades o pueblos donde residimos o trabajamos. Solo entonces podremos seguir las instrucciones recomendadas y hacer nuestra parte para frenar la propagación del virus.

Pero tengamos cuidado: también hay mucha información errónea e informes sensacionalistas que solo despiertan miedo. Esto significa que no debemos buscar constantemente nueva información en el teléfono o el medio favorito. El monitoreo constante de noticias y feeds de redes sociales puede convertirse rápidamente en una ansiedad obsesiva y contraproducente en lugar de aliviar nuestra ansiedad.

El límite es diferente para todos, así que deberíamos prestar atención a cómo nos sentimos y así ajustar nuestro comportamiento en consecuencia.

Si me siente abrumado por las noticias, limito el consumo de medios a una determinada hora del día . Por ejemplo, todas las noches en el noticiero.

Tengamos cuidado con lo que difundimos. 

Siempre debiesemos chequear la información antes de compartirla. Hay mucha noticia falsa y rumores sobre esta crisis. Todos podemos ayudar a evitar la propagación de rumores y el pánico innecesario.

Como ley personal, no difundo noticias/notas/audio y videos que veo pasar por Watsapp.

Luchar contra el sesgo de confirmación

No nos arraiguemos a la información que corrobora nuestras creencias.  Lucha contra la aversión a la ambigüedad. No te dejes seducir por los riesgos desconocidos.

Para fortalecer nuestra capacidad de razonamiento, debemos desarrollar estándares para tomar decisiones antes de recopilar información que despúes utilizaremos para tomar decisiones.

Concéntremonos en lo que podemos controlar.

“De las cosas, algunas están en nuestro poder y otras no“. Estas son las primeras palabras en Enchiridion del filófoso estoico Epicteto .

En tiempos de pánico, pueden surgir sentimientos de impotencia y desazón. Esto puede conducir al fatalismo y a un estado de shock permanente, en el que uno ya no se siente capaz de hacer nada.

Pero siempre hay algunas cosas que podemos hacer:

  • Lavarnos las manos con frecuencia (durante al menos 20 segundos) con agua y jabón.
  • Evitemos tocarnos la cara (especialmente los ojos, la nariz y la boca).
  • Quédemos en casa tanto como sea posible.
  • Evitemos multitudes y grupos de tres o más personas.
  • Evitemos todas las compras y viajes no esenciales.
  • Mantengamos una distancia de por lo menos de un metro con otras personas cuando estemos fuera de casa.
  • Sigamos todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Todo lo anterior depende exclusivamente de nosotros. Preocúpemonos de eso. De todo lo demás no tienes control.

Marco Aurelio en sus meditaciones, a menudo se recordaba a sí mismo el poder que le había otorgado la naturaleza: el poder de elegir sus acciones y crear su propio carácter.

No dejemos que el miedo a corona virus domine cada conversación.

Es importante que tomemos un descanso de los pensamientos estresantes sobre la pandemia para disfrutar de la compañía de otros. Podemos reir, compartir historias y concentrándonos en otras cosas de nuestras vidas.

No solo los virus, sino también las emociones son contagiosas. Por lo tanto, elijamos con cuidado a quién contactar para obtener ayuda. Evitemos hablar con personas que tienden a ser demasiado negativas y que pueden aumentar nuestros temores. Diríjamonos a las personas que en nuestra vida sean buenos oyentes, reflexivos y sensatos.

Hagamos un plan B.

Es natural preocuparnos por lo que podría pasar. La visualización negativa es un gran ejercicio de los filósofos estoicos para visualizar distintos escenarios. Por lo tanto, imaginemonos en los siguientes escenarios:

  • Nuestro trabajo y, por lo tanto, nuestros ingresos están restringidos o podrían perderse por completo.
  • Nosotros o alguien que amas se enferma o entra en cuarentena preventiva.

Quizás algo de esto ya te ha sucedido. Si bien pensar en estas opciones puede ser aterrador, tomar la iniciativa y tomar medidas decisivas puede ayudar a aliviar al menos parte del miedo.

  • Escribamos nuestras inquietudes específicas sobre cómo el virus podría interferir con nuestras vidas.
  • Hagamos una lista de todas las posibles soluciones que se nos ocurran.
  • Tratemos de no aferrarnos demasiado a las opciones “perfectas”. Incluyamos todo lo que se nos ocurra y que pueda ayudarnos a superarlo de alguna manera.
  • Concéntremonos en cosas concretas que podamos resolver o cambiar, y no en circunstancias sobre las que no tengamos control.
  • Después de evaluar nuestras opciones, hagamos un plan de acción y manténgamolos activo. 

Si siempre has pensado en comenzar tu propio negocio, ahora puede ser un buen momento para reflexionar sobre eso y tomar decisiones en el mediano plazo.

Mantengamos conectados, incluso si estmos físicamente aislados.

El distanciamiento físico es esencial para evitar contagios, pero este distanciamiento también tiene sus riesgos. Somos seres sociales. El aislamiento y la soledad, o incluso la cuarentena, pueden empeorar la ansiedad e incluso afectar nuestra salud física y mental.

Por lo tanto, es importante mantenerse en contacto tanto como sea posible y buscar ayuda cuando la necesitemos, incluso si tenemos que limitar radicalmente las reuniones personales:

  • Mantengamos contacto con amigos y familiares, consideremos hacer citas regulares por teléfono o chat para contrarrestar esta tendencia.
  • Como las visitas personales no serán posibles durante mucho tiempo, mantengamos contacto a través de chats de video(WhatsApp). Este contacto personal es como una vitamina para nuestra salud mental.
  • Las redes sociales pueden ser una herramienta eficaz, no solo para conectarse con amigos, familiares y conocidos, sino también para sentirse más conectados con nuestras comunidades, nuestro país y el mundo. Nos recuerda que no estamos solos.

Aun así, debemos ser consciente de cómo te sientes a través de las redes sociales. No dudes en silenciar palabras clave o personas que empeoran tu miedo. Y cierra sesión si te hace sentir peor.

Cuidemos nuestro cuerpo y mente.

Estamos en un momento estresante y, por tanto, debemos aplicar todas las estrategias para enfrentar el estrés:

  • Comer lo más saludable posible.
  • Durmamos lo suficiente.

Ajustemos nuestra estructura diaria a la nueva situación.

“No dejes que tus pensamientos sobre demasiadas cosas te aplasten. No llenes tu mente con todas las cosas malas que podrían ocurrir. Permanece centrado en la situación presente y pregúntate qué es tan difícil de ella que no la puedes superar.” Marco Aurelio

Incluso, si estamos atrapados en nuestra casa, tratemos de mantener un horario normal de sueño, de estudios, de comida o trabajo tanto como sea posible. Esto nos puede ayudar a mantener una sensación de normalidad.

Tomémonos el tiempo para actividades que disfrutamos y que tengan sentido:

  • Alimentemos nuestra mente de manera positiva. Leer un libro, ver una serie, jugar con la familia etc.
  • Intentemos cosas nuevas. No importa si se trata de una nueva receta, una actividad manual o una ocupación creativa. Hagamos algo que necesite toda nuestra atención para que no pasemos tanto tiempo pensando en la pandemia.
  • Hagamos ejercicio. Mantenernos activos para aliviar los miedos y el estrés.  Hay muchas cosas que podemos hacer sin requerir equipos sofisticado y sin gastar dinero.

Ayudemos a los demás, y, por lo tanto, a nosotros mismo.

En momentos como estos, es fácil quedar atrapado en nuestros propios miedos y preocupaciones.

Pero en medio de todas las historias de personas que luchan por comprar todo en los supermercados, es importante respirar profundo y recordar que todos estamos afectados por esta crisis.

Las personas que se centran y apoyan a otras personas en una crisis son menos ansiosos, más felices y más saludables en general que aquellos que actúan de manera egoísta.

Ayudar a los demás no solo marca la diferencia para nuestra comunidad, e incluso para todo el mundo en este momento.

Gran parte del miedo asociado con esta pandemia proviene del sentirnos débiles. Sin embargo, al actuar en forma amable y ayudar a los demás, puede ayudarnos a recuperar el control de nuestra vida y darle sentido y propósito al día a día.

Incluso si mantenemos la distancia física/social, hay algunas cosas que podemos hacer para ayudar a otros:

  • Ponernos en contacto con otras personas que necesitan ayuda.
  • Si conocemos personas en nuestras comunidadades que estén aisladas ( especialmente las personas mayores o discapacitadas ), podemos ofrecerles nuestro apoyo. ¿Quizás un vecino mayor necesita ayuda para comprar medicamentos? ¿o comprar comida? ¿o talvez necesiten comida?
  • Muchos grupos locales de redes sociales pueden ayudarnos a conectarnos con personas en riesgo cerca de nuestras casas.

Hagámonos amigo de la inseguridad de la vida.

A todos nos gustaría estar seguros. Es por eso que algunas personas contratan seguros contra todos los riesgos posibles.

Pero la vida es insegura per se. Ayer, ahora, mañana. Siempre.

Cada nacimiento es un riesgo mortal, incluso con la mejor atención médica.

La infancia está llena de peligros. La mayoría de los accidentes ocurren en la casa. En fin. En el hospital no solo obtienes ayuda competente, sino que también puedes contraer un germen mortal que no tenías antes.

La vida es insegura. Cada momento. Pero nos gusta suprimir eso. Y ahora con el miedo a corona virus lo notamos nuevamente.

Pero la creciente intolerancia a la inseguridad nos hace más susceptibles a la ansiedad. 

La solución es aprender a lidiar con la incertidumbre en la vida cotidiana, todos los días:

  • Tengamos un suministro de emergencia recomendado durante diez días, pero no acumulemos tanto como si una guerra nuclear estuviera a la vuelta de la esquina
  • Demos un paseo en otoño/invierno sin mirar el pronóstico del tiempo.

No huyamos del miedo.

“Si una persona no sabe hacia qué puerto navega, ningún viento es favorable”, Séneca.

Hay diferentes formas de combatir el miedo. Beber, comer, fumar o una maratón de Netflix es lo más habitual. O revisar las noticias cada cuarto de hora, con la esperanza de calmar tus miedos.

Aunque tales comportamientos pueden ayudar temporalmente porque nos distraen, a la larga pueden aumentar la ansiedad.

Evitar la experiencia del miedo casi siempre es contraproducente.  En cambio, permitamos nuestros pensamientos ansiosos, sentimientos y sensaciones físicas, y aceptemos el miedo como parte normal de la experiencia humana.

Paradójicamente, enfrentar el miedo después de un tiempo conduce a menos miedo. Todo paracaidista lo sabe. Todo deportista de riesgos, también lo sabe.

Las crisis severas como ahora con corona virus, desencadenan rápidamente el miedo que subyace a todos los miedos: el miedo a la muerte. 

Si nos enfrentamos directamente con la posibilidad de morir, a través de imágenes o mensajes, puede suceder que el miedo esté completamente paralizado y solo se concentre en los posibles signos de los primeros síntomas. Luego intente lo siguiente:

  • Vuelva a conectar con su significado muy personal en la vida.
    Ya sea en la fe, en la espiritualidad, en las relaciones o en la búsqueda de una meta importante en la vida que absolutamente deseas experimentar.
  • Haga algo importante que haya estado posponiendo durante años.
    Quizás ahora sea el momento adecuado para enterrar una vieja disputa o reconciliarse con alguien.
    Asume la responsabilidad de tu vida. Ahora, si sigues concentrándote en el “por qué” de tu vida o lo redescubres, puede ayudarte mucho a sobrellevar tus miedos.

Siempre veamos el “aquí y ahora”.

“Si estás angustiado por algo externo, el dolor no se debe a la cosa en sí, sino a tu estimación de ella, y tienes el poder de evitarlo en cualquier momento”, Marco Aurelio

En tiempos de ansiedad, es útil prestar atención a dónde va nuestra atención:

  • Si enfocamos nuestra atención principalmente en el pasado, preferimos pensar en lo que deberíamos haber hecho de manera diferente. Lo que extrañamos. Qué salió mal.
  • Si enfocamos nuestra atención principalmente en el futuro, estamos preocupados. Porque no sabemos cómo se desarrollará la situación.
  • Así que quédemonos en el aquí y ahora con la mayor frecuencia posible. Porque ese es el único momento que es real.

Porque una mirada al pasado es solo un recuerdo. La mirada hacia el futuro es pura fantasía. ¿Y cuando sirve?, cuando practiquemos la visualización negativa.

Solo nuestra percepción para este momento es real. ¿Cómo funciona?

Como los filósofos estoicos han estado predicando durante milenios:

  • Tomemos asiento y cerremos los ojos.
  • Prestemos atención a nuestreo aliento. Si quieres, cuenta tus respiraciones.
  • Cuando surjan pensamientos temerosos, fíjate en ellos, pero no los retengas. Son solo pensamientos, no son reales.
  • Lo real es que te sientas, respiras y obviamente, estás vivo.

“La verdadera felicidad es disfrutar el presente sin depender ansiosamente del futuro, no para divertirnos, ya sea con esperanzas o temores, si no para descansar satisfechos con lo que tenemos, lo cual es suficiente”, Séneca

Mi conclusión. Sigue siendo el adulto sensato que eres.

Bajo gran estrés, las personas casi siempre recurren a estrategias que están profundamente ancladas en nuestro cerebroluchar, huir o matar.

Estas estrategias funcionan, les debemos nuestra supervivencia. Pero solo tienen sentido para emergencias absolutas.

La situación actual es extremadamente grave, por lo que necesitamos un estado de conciencia de adulto con la mayor frecuencia posible.

Sigamos siendo el adulto sensato que somos. Con ello, podremos interpretar mejor la información relevante e interpretar mejor las instrucciones oficiales.

Procuremos llevar un comportamiento apropiado y sigámolos.

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