El futuro de nuestra mente de Michio Kaku | Resumen y notas

Michio Kaku en el libro “El futuro de la mente”, desde todas las esferas, examina el objeto más complejo y misterioso del universo: el cerebro humano.

El tema, que solía ser prerrogativa de la ciencia ficción, hoy se está convirtiendo en una realidad en los últimos laboratorios del mundo.

El autor habla sobre investigaciones basadas en los últimos avances en neurobiología y física, incluidos experimentos en el campo de la telepatía, el control mental, la telequinesis, la grabación de recuerdos y sueños, la creación de avatares.

El “futuro de la razón” empuja los límites de la neurobiología como ciencia.

El Dr. Michio Kaku espera con ansias el día en que el cerebro humano pueda cargarse en una computadora, la neurona detrás de la neurona, cuando los pensamientos y emociones de las personas se proyecten en una red mundial, cuando aparezcan las píldoras para el desarrollo de habilidades cognitivas.

Por que deberías leerlo

  • Para aprender sobre la historia de la investigación del cerebro humano.
  • Comprender cuáles son las perspectivas para crear inteligencia artificial.
  • Para darse cuenta de los beneficios que la investigación del cerebro traerá a la humanidad.

Sobre el autor

Michio Kaku es un físico teórico estadounidense de ascendencia japonesa, profesor en el City College de la Universidad de Nueva York, Ph.D. Conocido como un promotor activo de la física teórica y los conceptos modernos del dispositivo del universo.

De vuelta en la escuela, construyó independientemente una cámara Wilson y un acelerador de partículas.

Sus diseños en la feria de ciencias de Albuquerque atrajeron la atención del físico Edward Teller, quien facilitó su admisión en la Universidad de Harvard.

Introduccion

¿Qué es el cerebro humano: un mecanismo complejo o manifestación de una mente superior en un cuerpo humano? Hace solo 200 años, las personas se inclinaban por la segunda opción, porque no tenían idea de cómo se ve el cerebro y cómo funciona.

Michio Kaku habla sobre el cerebro humano desde la perspectiva de un físico teórico, dejando la investigación empírica a los filósofos, y lo considera el objeto más complejo del universo: en el cerebro humano, 100 mil millones de neuronas que forman redes neuronales extrañas.

Nuestro cerebro es pequeño: pesa alrededor de un kilo y medio (esto es el 2% del peso corporal), pero a diferencia de otros órganos, funciona incluso cuando dormimos y consume el 20% de energía.

El cerebro controla todos los procesos en el cuerpo, sin él no hay vida. Se puede iniciar un corazón parado y la muerte del cerebro significa la muerte de una persona.

El “Futuro de la mente” cuenta la historia de la investigación del cerebro y los dispositivos que permiten observarla.

Hoy podemos ver cómo emerge el pensamiento, se resuelven problemas complejos y se toman decisiones vitales en tiempo real. Y este es un verdadero milagro.

Michio Kaku considera fenómenos como la telepatía y la telequinesis, y reflexiona sobre si es posible mejorar la memoria y la inteligencia de un individuo y hacer que todas las personas del futuro sean más inteligentes.

Confía en que en el futuro cercano, gracias a estudios detallados del cerebro, podremos hacer frente a trastornos mentales y mutaciones genéticas, tratar la enfermedad de Alzheimer, derrames cerebrales y lesiones graves, lo que significa vivir una vida larga y de alta calidad.

El libro también analiza temas de control mental, la creación de inteligencia artificial y otros temas relacionados con el futuro de la mente.

Este libro difícilmente puede llamarse lectura fácil, aunque está escrito en un lenguaje simple e ilustrado con diagramas y diagramas.

El autor recopiló en una sola portada toda la historia del estudio del cerebro y describió en detalle las perspectivas para futuras investigaciones.

Pero el libro ciertamente merece su atención, ya que responde no solo a las preguntas más difíciles, sino que también ofrece recomendaciones más prácticas sobre qué hacer con su cerebro.

1. El estudio del cerebro.

Hasta mediados del siglo XIX, el cerebro estaba bajo el control de filósofos que estaban convencidos de que el cerebro y el alma eran dos entidades independientes y tenían ideas vagas sobre las funciones del cerebro.

1.1. El origen de la neurobiología.

El curso de la ciencia ha cambiado un accidente.

En 1848, el trabajador ferroviario estadounidense Phineas Gage, una varilla de hierro le atravesó la cabeza. Gage no murió en el acto. Además, pronto volvió a trabajar y vivió otros 12 años.

Pero su carácter cambió por completo: antes era una persona alegre y positiva, pero se volvió grosero e irritable. Después de la muerte de Gage, su cráneo fue salvado.

Un estudio de rayos X mostró más tarde que partes del lóbulo frontal del cerebro colapsaron por la lesión, tanto en el hemisferio derecho como en el izquierdo.

La lesión de Gage ha demostrado que el daño cerebral conduce a cambios dramáticos de personalidad. Los científicos comenzaron a inclinarse a la opinión de que el cerebro está conectado con el comportamiento humano.

En 1861, el médico francés Pierre Paul Brock describió a un paciente que parecía normal en apariencia, entendía bien el habla de otras personas, pero solo emitía sonidos arrastrados.

Después de la muerte del paciente, se realizó una autopsia, que reveló daños en el lóbulo temporal izquierdo del cerebro.

En 1974, el doctor Karl Wernicke de Alemania describió la condición opuesta, en la que los pacientes hablaban claramente, pero no percibían el habla oral y escrita.

Hablaron lo suficientemente rápido, de conformidad con las normas gramaticales, pero usaron palabras inexistentes. Resultó que habían dañado otra parte del lóbulo temporal izquierdo del cerebro.

Otro avance en neurobiología ocurrió en 1864 cuando un médico alemán, Gustav Fritsch, sugirió que el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo y el izquierdo, el derecho.

Durante la guerra prusiana-danesa, el Dr. Fritch llamó la atención sobre el hecho de que en los soldados con lesiones cerebrales abiertas, el lado derecho del cuerpo se contrae al tocar el hemisferio izquierdo, y viceversa, el lado izquierdo del cuerpo reacciona al estimular el hemisferio derecho.

1.2. ¿Cómo controla el cerebro el cuerpo?

En la década de 1930, el Dr. Wilder Penfield dibujó un diagrama de la correspondencia de ciertas secciones de la corteza cerebral con el cuerpo humano . Este esquema todavía se usa en el estudio de fisiología y anatomía.

Penfield descubrió que el tamaño de una porción del cerebro está directamente relacionado con la importancia de la función de la que es responsable.

1.3. La estructura de la capa externa del cerebro.

En las décadas de 1950 y 1960, aparecieron los primeros mapas cerebrales. La figura 2 muestra la capa externa del cerebro (neocorteza), que consta de cuatro lóbulos.

• La corteza prefrontal, la parte anterior del lóbulo frontal (lóbulo frontal) – el área responsable de soluciones racionales.
• El hemisferio derecho del lóbulo parietal ( lóbulo pariental) está asociado con la atención sensorial y la imagen corporal, y el izquierdo con habilidades motoras finas y ciertos aspectos del habla.
• El lóbulo occipital (lóbulo occipital) percibe y procesa la información visual. • El lóbulo temporal ( lóbulo temporal) controla la lengua (lado izquierdo) y también reconoce caras y emociones.

1.4. Evolución cerebral

Hasta la década de 1960, los científicos no podían determinar por qué el cerebro humano se ve así y no de otra manera, y su estructura parecía caótica.

Pero en 1967, el Dr. Paul Macklin sugirió considerar el cerebro desde la perspectiva de la teoría de la evolución de Darwin.

Lo dividió en tres partes:

  1. El cerebro reptil
  2. El cerebro de mamífero
  3. El cerebro humano (cerebro humano).

Macklin llamó la atención sobre el hecho de que la parte posterior y central del cerebro es similar al cerebro de los reptiles.

Son responsables de las funciones básicas del cuerpo (respiración, digestión, latidos del corazón, etc.) y controlan elementos de comportamiento como el apareamiento, la caza y la lucha, que son necesarios para sobrevivir y continuar con el género.

Macklin concluyó que el cerebro del reptil es el más antiguo, tiene aproximadamente 500 millones de años.

En el proceso de evolución de reptiles a mamíferos, el cerebro se ha vuelto más complejo.

El cerebro de los mamíferos, o sistema límbico, también se encuentra en animales que viven en grupos sociales (como los monos).

En el sistema límbico, los recuerdos a corto plazo se vuelven a largo plazo, surgen emociones, incluido el miedo, la temperatura corporal, la rutina diaria, el hambre, la sed, el placer están regulados, la información sensorial se recopila y distribuye.

La parte externa del cerebro, la corteza (nueva corteza, neocorteza), controla el comportamiento cognitivo.

En los humanos, esta parte representa el 80% de la masa cerebral. Algunos animales también tienen una neocorteza. Pero en las ratas es suave, y en el hombre es tortuoso.

La neocorteza consiste en materia gris, que se forma a partir de miles de millones de células, neuronas (neurona)

Se comunican entre sí mediante dendritas (dendritas), procesos que se extienden desde un extremo de la neurona. Desde el otro extremo de la neurona viene un largo proceso, el axón (axón), que a través de las dendritas se puede conectar a 10,000 neuronas.

En el lugar donde el axón se conecta a la dendrita, se forma un espacio, la sinapsis (mandos sinápticos). Las sinapsis regulan el flujo de información.

Además, el flujo de información, emociones y pensamientos de una persona está controlado por químicos especiales, neurotransmisores (norepinefrina, dopamina, serotonina, etc.).

1.5. La revolución de la investigación del cerebro.

En la década de 1990, los científicos sabían sobre el cerebro solo lo que se describió anteriormente. Pero las nuevas tecnologías permitieron estudiar el cerebro en tiempo real, lo que llevó a un auge en los descubrimientos científicos.

La herramienta de investigación cerebral más destacada en las últimas dos décadas ha sido la resonancia magnética.

Los primeros dispositivos solo podían estudiar un cerebro estático, pero desde mediados de la década de 1990, con su ayuda, puedes ver cómo funciona el cerebro. Un dispositivo de IRM puede resaltar áreas microscópicas del cerebro y examinarlas en una imagen tridimensional.

Con la ayuda de una máquina de resonancia magnética, puede observar cómo se produce la nucleación del pensamiento y seguir el proceso del pensamiento: la energía eléctrica circula por varias partes del cerebro. 

Los estudios de resonancia magnética han hecho avances significativos en el estudio de enfermedades mentales, derrames cerebrales, Alzheimer y Parkinson. 

La resonancia magnética tiene una serie de desventajas:

• se toma una imagen del flujo sanguíneo cerebral en un segundo, pero las señales eléctricas pasan mucho más rápido, lo que significa que no todos los matices del proceso de pensamiento se registran en el dispositivo;
• La resonancia magnética es demasiado pesada y voluminosa: puede pesar más de una tonelada y ocupar un área grande;
• El precio de un dispositivo de resonancia magnética es alto: varios millones de dólares, por lo que generalmente obtienen un dispositivo para un hospital o para varias instituciones médicas.

Hoy, los científicos tienen a su disposición métodos que pueden afectar el funcionamiento del cerebro al deshabilitar o activar ciertas áreas.

TES le permite anestesiar sin medicación, normaliza el estado mental, normaliza el trabajo del corazón y los vasos sanguíneos, alivia los síntomas de abstinencia y elimina los antojos de drogas.

MEG ayuda a diagnosticar con precisión las enfermedades autoinmunes y mentales, así como a localizar focos de actividad epiléptica.

La neuroestimulación comenzó con una sonda cruda del cerebro, y hoy en día los electrodos no se usan más gruesos que el cabello, que se insertan con mucha precisión en las áreas deseadas del cerebro y los estimulan.

La neuroestimulación permitió identificar la funcionalidad de varias partes del cerebro para tratar la depresión y la enfermedad de Parkinson.

La optogenética podrá controlar el comportamiento humano utilizando un haz de luz. Esta es una nueva tecnología que se ha probado solo en animales, pero los científicos ven en ella grandes perspectivas para el tratamiento de enfermedades mentales.

2. El cerebro humano en el futuro.

En dos o tres décadas, podremos conservar recuerdos, controlar mentalmente una computadora, crear dibujos y diagramas con la ayuda de la imaginación y enviarlos a imprimir en una impresora 3D con el poder del pensamiento.

La investigación futura del cerebro permitirá que las personas se vuelvan más saludables e inteligentes. Tal vez incluso aprendamos a leer los pensamientos de otras personas y a controlar varios objetos y robots sin controles remotos y botones.

2.1. Salud

La investigación del cerebro, la creación de nuevas tecnologías y la mejora de las tecnologías existentes abren varias perspectivas en términos de mejorar la salud y la calidad de vida.

Diagnóstico oportuno de enfermedades , incluida la detección de enfermedades en una etapa temprana, cuando existe una alta probabilidad de curación.

Los físicos creen que en el futuro cercano el dispositivo de resonancia magnética disminuirá de tamaño y no será más que un teléfono celular, y la tecnología más barata conducirá al hecho de que estará en cada botiquín de medicamentos en el hogar. 

El tratamiento de la enfermedad mental . El conocimiento de qué partes del cerebro se ven afectadas por ciertas enfermedades mentales da la esperanza de que los pacientes se beneficiarán de la estimulación cerebral profunda dirigida a un departamento específico.

Hoy, la estimulación cerebral profunda ya se está probando en los Estados Unidos para tratar la depresión, que afecta a 20 millones de estadounidenses.

Un grupo de científicos dirigido por la Dra. Helen Mayberg de la Universidad de Washington en St.

Louis con la ayuda de tecnologías de escaneo cerebral descubrió que en pacientes que no reciben ayuda de ninguno de los métodos de tratamiento conocidos, un área determinada de la corteza cerebral está constantemente activa: la región submucosa. 

Los científicos formaron un grupo de 12 pacientes y comenzaron a estimular esta área con impulsos eléctricos dirigidos. En ocho personas con depresión crónica, los resultados positivos fueron notables después de la primera estimulación. 

Los estudios modernos de hardware han revelado que la causa de una serie de trastornos mentales es un desequilibrio entre las dos partes del cerebro.

 Con paranoia, entre la amígdala cerebelosa y el lóbulo prefrontal, con esquizofrenia, entre el lóbulo temporal izquierdo y la corteza cingulada anterior. 

La estimulación cerebral profunda posiblemente pueda corregir este desequilibrio en el futuro.

Tratamiento de lesiones medulares . Las lesiones de la columna a menudo confinan a las personas en una silla de ruedas.

Pero ya se están realizando experimentos exitosos para reemplazar la médula espinal con una computadora que coordinará el trabajo de los músculos.

Y mientras en el cerebro humano millones de neuronas controlan los movimientos de las manos, un chip con 100 electrodos es suficiente para el control de la mano por computadora.

Los científicos de la Universidad Northwestern lograron conectar el cerebro del mono con una mano colocando un microcircuito en la superficie de su cerebro .

Creación de áreas artificiales del cerebro para tratar enfermedades incurables .

Algunas enfermedades no pueden manejarse con métodos medicinales. Se crean grandes esperanzas en la creación de áreas artificiales del cerebro, que reemplazarán las partes afectadas por la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer, en la cual una persona pierde primero una memoria a corto plazo, y luego una memoria a largo plazo (no reconoce a sus seres queridos, no recuerda quién es), puede convertirse en la enfermedad más común, porque la población de los países desarrollados está envejeciendo rápidamente.

Y cuanto mayor es la persona, mayor es el riesgo de enfermarse: entre las edades de 65 y 74 años, la enfermedad de Alzheimer se encuentra en el 5% de las personas, y después de 85 años la probabilidad de enfermedad alcanza el 50%. 

Las placas amiloides que se forman durante el curso de la enfermedad y consisten en moléculas de proteínas deformadas son resistentes a los medicamentos, no son bacterias ni virus. 

Una forma prometedora de tratar la enfermedad es crear un hipocampo artificial, el área del cerebro responsable de los recuerdos.

Protesis Las prótesis aún no pueden reemplazar completamente las extremidades: los movimientos de los dedos, las habilidades motoras finas, los diversos movimientos del pie que brindan maniobrabilidad y facilidad de movimiento son inaccesibles para las personas que han perdido sus brazos y piernas.

Pero en las últimas décadas, las prótesis modernas se crean en los laboratorios de diferentes países, que casi no difieren de las extremidades naturales.

El coronel del ejército estadounidense Jeffrey Ling es un neurólogo que ha viajado repetidamente en viajes de negocios a Irak y Afganistán durante los combates. Vio a cientos de tropas perder sus brazos y piernas durante estas compañías militares. 

El Dr. Lynch comenzó a pensar cómo reemplazar las extremidades. Entonces, con el apoyo del Pentágono, apareció el programa “Revolution in Prosthetics”, en el marco del cual se crean prótesis perfectas. 

Por ejemplo, un brazo mecánico, que se fabricó en el laboratorio de física aplicada de la Universidad de Hopkins, puede realizar todos los movimientos posibles de los dedos, manos y brazos. 

Neuro protesis. El paciente puede controlar las extremidades y comunicarse con los demás por el poder del pensamiento. Hoy en día, las neuroprótesis están disponibles para algunos pacientes, pero hasta ahora son bastante primitivas.

En el futuro, una computadora que reciba señales cerebrales se conectará a todos los dispositivos necesarios: un microondas, aire acondicionado, cafetera y TV, para que una persona pueda realizar un máximo de acciones sin esperar ayuda externa.

Stephen Hawking (n. 1942) – Físico teórico británico, investigador de la teoría del Big Bang y el Agujero Negro. Sufre de esclerosis lateral amiotrófica, paralizada durante muchos años y no puede hablar.

 La neuroprótesis de Stephen Hawking está unida a las gafas. Transfiere sus pensamientos a la computadora, ayudando al científico a mantenerse en contacto con el mundo exterior: da entrevistas, conferencias, realiza investigaciones y escribe libros.

2.2. Mejora de la inteligencia humana

Con el advenimiento de nuevas oportunidades para la investigación del cerebro, algunos científicos se interesaron en la pregunta “¿Es posible mejorar el intelecto de una persona, es decir, hacer que una persona con habilidades ordinarias sea un genio?”

Hoy, los desarrollos para mejorar la inteligencia se llevan a cabo en varias direcciones.

• Creación de estimulantes de inteligencia medicinal.
• Modificación de genes.
 Estimulación cerebral con instrumentos como TPP.

Ya hay ciertos éxitos en cada una de estas áreas: han aparecido medicamentos que mejoran la memoria, se han creado “ratones inteligentes” con un conjunto modificado de genes, los experimentos sobre estimulación de hardware del cerebro están en pleno apogeo.

Sin embargo, hoy en día en el mundo científico, se están discutiendo cuestiones relacionadas con la conveniencia, la ética y la seguridad de la inteligencia estimulante.

• Un alto coeficiente intelectual no garantiza el éxito en la vida. ¿Vale la pena aumentarlo?
• ¿La posibilidad de estimular el intelecto conducirá a una división social? Los poseedores de poder y recursos financieros pueden mejorar su inteligencia para fortalecer su posición y comenzar a explotar a las personas con habilidades ordinarias.
• ¿Qué inteligencia debería considerarse una referencia?

Durante mucho tiempo, se discutió la posibilidad de reconstruir el cerebro de Einstein. Pero el cerebro de una persona que habló a la edad de 6 años y sufría de dislexia difícilmente puede considerarse ideal.

• ¿Existe un límite intelectual establecido por la naturaleza y qué sucederá si se supera?
• ¿La gente común querrá estimular su inteligencia?

2.3. Lectura de la mente

Crear técnicas innovadoras de investigación del cerebro es el primer paso hacia la accesibilidad y la transparencia.

Hoy, se están realizando experimentos en diferentes países para descifrar los pensamientos humanos.

Los cascos de televisión a menudo se encuentran en libros y películas de ciencia ficción, con los que puedes leer los pensamientos de otras personas. Pero se acerca el día en que estos dispositivos aparecerán en la vida real.

 El Dr. Garwin Shelk del estado de Nueva York recibió una subvención de 6,3 millones de dólares del ejército de los Estados Unidos para desarrollar un casco telepático que pudiera “leer la mente” de un adversario. 

Hasta ahora, los sensores EEG se han utilizado en la investigación, pero si es posible reducir el aparato de MRI, el proceso de creación del casco será más rápido y el reconocimiento del pensamiento será más preciso: la resolución de MRI es mucho mayor que la del EEG.

Sin embargo, la creación de dispositivos para leer pensamientos arroja dudas sobre el derecho humano a la privacidad.

El Dr. Nishimoto de la Universidad de Berkeley dice que en el futuro previsible no debe temer que sus pensamientos se “oigan”.

 Las señales de radio son apenas perceptibles ya a una distancia de dos metros, además, la interferencia siempre está presente en el aire. Por lo tanto, para leer las mentes, se necesitarán condiciones de laboratorio.

Además de los cascos telepáticos, es probable que haya otra forma de leer las mentes.

Esta es una introducción al cerebro de una red de nanoprobos que consiste en nanotubos que serán tan delgados que el ojo humano no podrá distinguirlos (el grosor de sus paredes será de varias moléculas).

Se colocarán nanoprobes en áreas del cerebro que son responsables de una actividad particular. El problema de la privacidad cuando se usan nanoprobes no surge: las señales se enviarán solo cuando el “maestro del cerebro” lo considere necesario.

Para leer el habla, debe colocar la sonda en el lóbulo temporal izquierdo y transmitir imágenes visuales, en el tálamo y el centro visual de la corteza. 

Leer pensamientos plantea problemas no solo éticos, sino también legales.

¿Los datos leídos del cerebro de una persona paralizada son suficientes para hacer un testamento? ¿Tendrá la policía el derecho de leer los pensamientos de sospechosos y testigos durante el interrogatorio, y pueden ser utilizados en la corte?

Algunos futurólogos predicen el surgimiento de la red cerebral, una red en la que miles de millones de personas de todo el mundo podrán establecer contacto mental entre sí e intercambiar información.

2.4. Manejo de varios objetos.

Hoy solo vemos avatares en las películas de ciencia ficción, pero su creación es una cuestión de las próximas décadas.

Estos sustitutos humanos, controlados remotamente por las propias personas, son necesarios, en primer lugar, en situaciones de emergencia e investigación espacial.

250,000 personas estuvieron involucradas en la eliminación del accidente de Chernobyl. Algunos de ellos recibieron una dosis letal de radiación, y el resto recibió una dosis muchas veces mayor que la norma. 

Si existieran robots industriales en ese momento, las víctimas humanas podrían haberse evitado. Honda ha creado un robot para trabajar en un entorno radiactivo, pero hasta ahora no sabe cómo realizar la gama completa de acciones.

3. Inteligencia artificial

Los científicos están seguros de que tarde o temprano se creará una inteligencia artificial completa, pero desconfían de predecir el momento, porque en los últimos 70 años ya han predicho tres veces la aparición inminente de inteligencia artificial y se equivocaron.

Se publicaron artículos entusiastas en revistas científicas en la década de 1950 que hablaban sobre los últimos inventos: una máquina de jugar a las damas, una mano mecánica que reconoce y recoge ladrillos, un robot Sheiki que se mueve por la habitación evitando obstáculos.

Todos esperaban la pronta llegada de camareros robóticos y compañeros robóticos. En 1965, el Dr. Herbert Simon, uno de los fundadores de la teoría de la inteligencia artificial, dijo que después de 20 años, las máquinas podrán hacer todo lo que una persona hace.

Pero en la década de 1970, los gobiernos de los Estados Unidos y Gran Bretaña redujeron significativamente la asignación para el desarrollo de la inteligencia artificial, porque todas las máquinas creadas no eran universales, sino que sabían cómo hacer una cosa.

En la década de 1980, hubo un nuevo interés en la inteligencia artificial: el Pentágono comenzó a desarrollar robots para operaciones militares.

Pero todos los robots de reconocimiento, cuya creación gastó cientos de millones de dólares, desempeñaron bien solo una función no planificada: se perdieron rápidamente.

Y en la década de 1990, el interés por la inteligencia artificial se desvaneció nuevamente.

A fines del siglo XX, la potencia informática de las máquinas creció y comenzó un nuevo florecimiento de la inteligencia artificial, que continúa hasta nuestros días.

Los logros son impresionantes: los chatbots pueden apoyar la conversación y las aspiradoras robóticas pueden limpiar el piso de la contaminación.

En 1997, la computadora Deep Blue, creada por IBM, ganó el partido contra el actual campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, y en 2011 IBM presentó el robot Watson, ¡que derrotó a los mejores jugadores en peligro! (La contraparte rusa es “Mi juego”). 

Este es un gran progreso, pero tanto Deep Blue como Watson son máquinas de cálculo potentes, que carecen por completo de autoconciencia y comprensión de lo que está sucediendo. 

En el futuro, es probable que los desarrolladores de inteligencia artificial actúen de dos maneras.

Enseñe a las computadoras a reconocer imágenes.

Un robot moderno es capaz de reconocer objetos simples, como una pelota o un libro. Pero una vez fuera del laboratorio, se perderá. Reconoce los detalles mejor que una persona, pero no entiende lo que ve. 

El robot no ve una silla, sino un conjunto de puntos y líneas. Puede reconocer el objeto combinándolo con la imagen de la base de datos solo si la forma y la posición son completamente idénticas. Pero si gira o deja caer una silla, el robot no la reconocerá.

Inculcar el sentido común en los automóviles. 

El robot no sabe cómo funciona el mundo. No conoce axiomas como “cuando nieva, hace frío”, “la madre siempre es mayor que su hijo”. Y para establecer el sentido común de un niño de cuatro años, se requieren cientos de millones de líneas de código de computadora. 

El robot japonés ASIMO de Honda parece un niño pequeño: puede correr, saltar, bailar e incluso hablar varios idiomas, pero los propios desarrolladores admiten que su inteligencia no es más alta que la de un escarabajo.

Conclusión

La neurobiología se originó a mediados del siglo XIX, cuando como resultado de una lesión en la cabeza, el trabajador ferroviario estadounidense Phineas Gage ha deteriorado su carácter.

Así, las reflexiones filosóficas centenarias sobre la existencia separada de la mente y el alma resultaron insostenibles.

En la década de 1860-1970, científicos alemanes y franceses descubrieron que diferentes partes del cerebro son responsables de la percepción y reproducción del habla, y el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo y el izquierdo, el derecho.

En la década de 1930, se compiló un diagrama de la correspondencia de ciertas secciones de la corteza cerebral con el cuerpo humano; en las décadas de 1950 y 1960, aparecieron los primeros mapas cerebrales y un modelo evolutivo del cerebro.

Pero una revolución real en el estudio del cerebro humano ocurrió hace unos 20 años, cuando se creó un dispositivo de resonancia magnética y otros dispositivos que le permiten examinar el cerebro al milímetro más cercano.

Los estudios del cerebro humano tienen grandes perspectivas en las siguientes áreas:

• salud (diagnóstico oportuno, tratamiento de enfermedades y lesiones incurables, creación de partes artificiales del cerebro, prótesis, neuroprótesis);
• mejora de la inteligencia;
• leer pensamientos;
• gestión de instalaciones .

El cerebro humano es el objeto más complejo del universo, mientras que la inteligencia artificial todavía está al nivel de un insecto.

Para ser igual a una persona, necesita aprender a reconocer imágenes y ganar sentido común.

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