A menudo asumimos que nuestras creencias se basan en un cuidadoso análisis racional de los hechos. Pero la realidad, es que solemos conformar nuestras opiniones y convicciones de acuerdo a nuestro sentido de pertenencia. La afiliación tribal ejerce una enorme influencia sobre nosotros.

Tomemos el ejemplo del cambio climático. La evidencia científica sobre este fenómeno bastante sólida, sin embargo, muchos lo niegan enfáticamente. Curiosamente, el nivel educativo no parece incidir demasiado en esta negación.

Lo que sí predice fuertemente las creencias sobre el cambio climático es la identidad política. Entre conservadores/derecha se niega masivamente, simplemente porque esa es la postura que ha adoptado dicho sector. La pertenencia grupal determina la opinión, más allá de cualquier análisis objetivo.

Nos ocurrió lo mismo a lo largo de la pandemia de COVID-19. Las creencias sobre la gravedad del virus, o la eficacia de las vacunas, se segmentaron fuertemente según afiliaciones políticas. La evidencia científica quedó opacada por la necesidad de afirmar la propia identidad tribal.

Como humanos caemos una y otra vez en este sesgo.

Adoptamos ciertas posturas para sentir que formamos parte de un “nosotros” frente a los demás. Anteponemos la conformidad con nuestro grupo antes que el pensamiento crítico. Es parte de nuestra naturaleza social, de nuestro profundo deseo de pertenencia.

Pero si de verdad queremos tomar decisiones acertadas, hay que ser conscientes de esto. Nuestras opiniones no siempre son el resultado de un análisis frío y calculador. Estamos influenciados por nuestras lealtades, y solo si reconocemos esto, podemos intentar ver las cosas de otra manera.

El rol del los medios

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la conformación de nuestras creencias y en el reforzamiento de nuestras afiliaciones grupales.

Ellos son como el director de orquesta en todo este lío de creencias y grupos.

Algunos puntos que refuerzan los anterior:

  • Los medios ayudan a moldear la opinión pública al dar más visibilidad a ciertas ideas y posturas. Repitiendo narrativas, pueden hacer que ciertas creencias se vuelvan dominantes. Y lo hace, los matinales Chilenos son un claro ejemplo de ello.
  • Diferentes medios construyen identidades grupales alrededor de su audiencia. Generan un «nosotros» versus «ellos» que refuerza la polarización. Por ejemplo, medios de izquierda versus de derecha.
  • Los medios  nos dan historias, símbolos y líderes con los que nos identificamos, y eso refuerza nuestra sensación de pertenecer a un grupo. pertenencia. 
  • Las redes sociales y la fragmentación de audiencias crea «cámaras de eco». Estamos expuestos continuamente a sólo a ideas y creencias que refuerzan las de nuestro grupo de referencia. Esto es como vivir en una burbuja. Tik Tok es un claro de ejemplo de ello.
  • Los medios a veces nos cuentan solo una parte de la historia, la que saben que queremos escuchar. Eso refuerza lo que ya pensamos, aunque no sea toda la verdad.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Pues buscar diferentes puntos de vista, escuchar a los que piensan diferente. Así, poco a poco, podemos ir saliendo de nuestra burbuja y ver las cosas con más claridad.

Es como ir a un partido de fútbol y sentarse un rato con la hinchada rival, para entender por qué ellos también aman tanto a su equipo