Categoría: Notas de campo

Gestión de crisis en el trabajo y en casa

En cada rincón de la vida, ya sea en tu trabajo o en nuestras casas, acecha la posibilidad de una crisis. Es como un invierno inesperado, que puede cernirse en el momento menos esperado, tiñendo de gris el paisaje de nuestra paz.

Pero como cada invierno, por muy frío y nublado que sea, termina finalmente por conducir a la primavera. Cada crisis, tanto en la esfera laboral como en la familiar, se convierte en un problema que demanda solución, una montaña que pide ser escalada.

Una crisis puede llegar ser un enemigo formidable, pero también puede ser un maestro que nos empuja a crecer, a adaptarnos, a volvernos más fuertes y más sabios.

En el mundo laboral, la crisis puede ser una oportunidad para la innovación, para la reevaluación de estrategias y la mejora de procesos. En nuestro hogar, puede ser un llamado a fortalecer lazos, a abrir canales de comunicación, a cultivar la empatía y la comprensión con nuestra familia.

II

La capacidad para manejar las crisis define a menudo la supervivencia y el éxito. La estrategia es clave. Navegar las aguas turbias de la incertidumbre requiere la agudeza de un cazador y la paciencia de un pescador.

Para empezar, uno debe entender el terreno. Como un administrador que recibe un informe de una repentina caída en las ventas o un padre enfrentado a las notas bajas de su hijo, se debe trazar un mapa claro del problema. La información es vital. Reúne los datos, examina las cifras, habla con las personas involucradas.

Es como rastrear a un animal elusivo, recogiendo huellas, estudiando patrones, observando el comportamiento. Pero hay que tener cuidado, las conclusiones precipitadas pueden ser tan dañinas como la ignorancia. Cuidado con la generalización apresurada

La velocidad es la próxima aliada. Responder rápido es como poner un torniquete en una herida sangrante. Cuando el hijo empieza a fallar en la escuela, como padre debo intervenir de inmediato, hablar con sus profesoras, buscar ayuda extra si es necesario. En el trabajo, las pérdidas deben detenerse rápidamente, corrigiendo errores, ajustando estrategias. El tiempo es esencial, pero hay que saber cómo se usa.

Y ahí está la paradoja, a veces, la velocidad debe ceder ante la paciencia. Hay momentos en los que el camino adelante no está claro, en los que los problemas son complejos y la solución no es evidente. Un empleado problemático puede requerir una gestión cuidadosa, no la destitución inmediata. Un hijo con problemas puede necesitar tiempo y apoyo, no reprimendas.

El desconocido es el terreno más peligroso. El padre que encuentra una botella vacía de pisco en la mochila de su hijo, el administrador que se enfrenta a un nuevo competidor en el mercado. Aquí, la estrategia es simple pero crucial, la investigación. Nunca entres en la batalla desarmado. Busca consejo, aprende, entiende antes de actuar.

Cada voz cuenta, incluso la del escéptico. En una reunión de trabajo, cuando todos están de acuerdo, la voz discordante puede parecer un fastidio. Pero puede ser una advertencia de una falla en el plan. En casa, el hijo que cuestiona las reglas puede parecer rebelde, pero puede estar señalando un problema real. Escucha, aprende, ajusta.

Finalmente, hay momentos en los que la única manera de vencer a la crisis es con otra crisis. Como cuando un gerente decide reestructurar toda la compañía para superar una crisis de rendimiento, o un padre se sienta con su hijo y habla de problemas difíciles, provocando una crisis emocional, pero también creando la oportunidad para la sanación y el crecimiento.

Manejar la crisis, en el trabajo o en casa, es un arte. Pero con estrategia, comprensión, velocidad y paciencia, se puede convertir la adversidad en éxito.

LinkedIn

Cada vez que entro a LinkedIn, siento una corriente de vergüenza ajena recorriendo mi espalda. Como si de pronto me metiera en una especie de realidad paralela donde todos son super humanos, intentando demostrar cuán profesionales son.

Pero no me malinterpreten, entiendo que LinkedIn es una red social laboral y que la idea es «vender habilidades», pero ¿por qué tiene que ser de forma tan cringe?😅 

En LinkedIn, las personas se preocupan por proyectar su mejor versión profesional, su mejor versión de si mismos. Son muy cuidadosas con lo que publican y cómo lo presentan, ya que su «actividad» puede ser vista por potenciales empleadores y otros profesionales en su campo. 

No pongo en duda que es una herramienta con cierta importancia para buscar trabajo y establecer contactos, pero esa presión para impresionar a lo demás, les lleva a comportamientos vergonzosos, como publicar contenido irrelevante, lleno de jergas, frases motivacionales estilo Coelho, palabras de moda y otras tonterias:

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¡Feliz día del #networking a todos mis conexiones de LinkedIn! 🌐 Estoy súper agradecido por este ecosistema de profesionales apasionados y #changemakers. Juntos, estamos creando valor y liderando la transformación digital en nuestros sectores. 💪🏼💻 ¡Sigamos cultivando nuestras relaciones y potenciando el crecimiento exponencial! ¡Seamos disruptivos! #upskill #disruptor #linkedin

«¡Cuando el mundo nos dio limones 🍋, el COVID-19 nos enseñó a hacer limonada! 🥤 Y, por supuesto, ¡a venderla en línea! 💸📲 ¡Gracias, pandemia, por ser nuestro MBA improvisado! 🎓📈 #EmprendedoresDeLaPandemia #LimonadaDigital #ECommerce #GraciasCOVID #emprendedoresdisruptivos ¡El poder del home office!»

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El feed

Para comenzar, la mayoría de las publicaciones que veo son de gente compartiendo sus logros profesionales y eso está bien.

Por supuesto, no estoy en contra de celebrar nuestros logros, pero la manera en que se lleva a cabo parece como si todos estuvieran compitiendo por demostrar quién es el mejor empleado del mundo y el más brillante de todos. Y seamos sinceros, no eres un ingeniero de la NASA creando una nueva tecnología revolucionaria que salvará la humanidad.

Entonces, la plataforma se convierte en una especie de concurso de egos, donde todos se enorgullecen de sus títulos, cargos y empresas en las que han trabajado. Y seamos claros, a los únicos que les importan tus logros académicos y laborales son a tus padres, probablemente a tu pareja o un par de amigos y nadie más. Triste verdad.

Otro arista peculiar es la falsa modestia que abunda en la plataforma, en otros lares le llaman «humblebragging» . ¿Cuántas veces he leído a alguien escribir algo así como: «Me siento humildemente honrado de ser parte de este equipo tan talentoso». Es como si LinkedIn fuera una competición para ver quién puede ser más humilde alardeando de sus supuestos éxitos. 

Y ni hablar de las interacciones. He visto conversaciones donde la gente se comenta mutuamente sus publicaciones en un intento de crear conexiones laborales. El problema es que esos comentarios se sienten forzados y poco naturales, como si estuvieran siguiendo un guión para no salirse del tono profesional. Si esas personas comparten las mismas ideas en Twitter tendrían otro tono.

Entiendo que en un entorno laboral hay que mantener cierto nivel de formalidad, pero ¿es necesario que seamos robots sin personalidad? ¿Sin opinión? ¿Sin ideas propias? ¿Sin argumentos?. Finalmente, terminan por autosensurarce ante publicaciones vergonzosas llenas de errores lógicos, argumentativos y sin profunidad.

Lo curioso, es que LinkedIn es una red social que se supone debería conectar a profesionales y ayudarles a encontrar nuevas oportunidades. Eso al menos en el papel.

Pero en vez de eso, se ha convertido en un lugar donde la gente se siente presionada por mostrar una versión idealizada de sí misma para competir con otros profesionales, en lugar de enfocarse en construir relaciones auténticas y genuinas.

En fin, quizá sea solo yo, pero cada vez que entro a LinkedIn no puedo evitar sentir esa sensación de incomodidad y vergüenza ajena. Finalmente termino cerrando sesión rapidamente.

Tal vez deberían relajarse un poco y recordar que aunque esten en un entorno laboral, no hace falta dejar de ser uno mismo.

 ¿Vale la pena usar LinkedIn?

La verdad es que no lo sé, depende de los objetivos de las personas supongo. 

Pd: ¿Alguien podría preguntar por qué tienes una cuenta en LinkedIn si no te gusta?. Respuesta: Mi empleador nos ofrece LinkedIn learning. Lo único rescatable. Hay que aprovechar la oportunidad.

Enfrentando el miedo a covid-19

Ha poco más de un mes del primer caso confirmado, es inevitable no sentir incertidumbre y preocupación por covid-19.

Recuerdo haber estado en Pichilemu cuando vi en la televisión noticias sobre la supuesta gripe que estaba afectando gravemente el sistema de salud en China. Me sorprendió la magnitud de las medidas tomadas por las autoridades chinas, aunque en ese momento me parecía lejano y no tenía idea de cómo iba a afectar al resto del mundo, menos a Chile.

Hoy es inevitable no sentir miedo e inquietud. La situación es difícil para todos, ya que el virus está afectando a ciudades y países de todo el mundo.

Lo que es especialmente difícil es la incertidumbre que rodea la pandemia. Puede ser difícil saber si uno mismo o un miembro de nuestra familia está infectado, ya que los síntomas a veces no aparecen hasta días después de la exposición.

También es difícil saber cómo afectará a nuestros cuerpos, no sabemos que tan grave será. En fin, hay muchas incógnitas sobre cómo afectará la pandemia a la salud, la economía y la vida en general, y eso hace que sea demasiado fácil perderse en fantasías de desastres y caer en miedo y pánico abrumador.

A pesar de estas preocupaciones, es importante recordar que hay medidas que podemos tomar para protegernos.

Siguiendo las recomendaciones de las autoridades y tomando precauciones como lavarse las manos y usar mascarillas, podemos minimizar el riesgo de contraer el virus y ayudar a frenar su propagación.

Estamos en una situación en la que todos tenemos poco o nulo control. Y esa es la mejor estrategia contra el miedo a corona virus. 

Mi estrategia contra la incertidumbre debería ayudarte a seguir siendo capaz de actuar a pesar de la amenaza.

Informémonos, pero no nos convirtamos en unos adictos a las noticias.

Es importante mantenerse informado sobre lo que está sucediendo con la pandemia de covid-19, especialmente en nuestra propia comunidad. Esto nos permite seguir las recomendaciones y hacer nuestra parte para ayudar a frenar la propagación del virus.

Sin embargo, es importante tener cuidado con la cantidad de información a la que nos exponemos. Hay mucha información errónea y reportajes sensacionalistas que solo buscan despertar el miedo. Esto puede llevar a una obsesión por buscar constantemente más información en el teléfono o en las redes sociales, lo que puede aumentar la ansiedad en lugar de aliviarla.

Cada persona es diferente en cuanto a la cantidad de información que puede manejar sin sentirse abrumada. Por lo tanto, es importante prestar atención a cómo nos sentimos y ajustar nuestro consumo de noticias en consecuencia. Si encuentro que las noticias me abruman, puedo limitar mi consumo de medios a ciertas horas del día, como solo ver el noticiero por la noche.»

Tengamos cuidado con lo que difundimos. 

Es importante tener cuidado con lo que compartimos en línea durante la pandemia de covid-19. Es especialmente importante verificar la veracidad de la información antes de compartirla, ya que hay mucha noticia falsa y rumores circulando.

Al evitar la propagación de información incorrecta o sensacionalista, podemos ayudar a evitar el pánico innecesario y la confusión.

Como una regla personal, puede ser útil no compartir noticias, notas o videos que veas pasar por aplicaciones de mensajería como WhatsApp hasta que hayas verificado su veracidad. Esto puede ayudar a protegerte a ti mismo y a tus contactos de la exposición a información incorrecta o engañosa

Afrontando el sesgo de confirmación

Es importante ser conscientes del sesgo de confirmación, que nos lleva a buscar y dar más peso a la información que confirma nuestras creencias preexistentes. Este sesgo puede obstaculizar nuestra capacidad de razonar de manera objetiva y llegar a conclusiones justas.

Para luchar contra el sesgo de confirmación, es útil desarrollar estándares para tomar decisiones antes de recopilar información. De esta manera, podemos evitar dejarnos seducir por riesgos desconocidos y mantener una mente abierta a la ambigüedad.

Al hacerlo, podemos fortalecer nuestra capacidad de razonamiento y tomar decisiones más informadas.

Enfoquémosnos en lo que podemos controlar.

En tiempos de incertidumbre y preocupación, es fácil sentirse impotente y desesperado. Estos sentimientos pueden llevar al fatalismo y a un estado de shock en el que nos sentimos incapaces de hacer nada. Sin embargo, es importante recordar que, como dijo el filósofo estoico Epicteto, «algunas cosas están en nuestro poder y otras no».

Concentrándonos en lo que podemos controlar, podemos tomar medidas para protegernos y proteger a los demás, siguiendo las recomendaciones de las autoridades de salud y tomando medidas de precaución.

Todo lo anterior depende exclusivamente de nosotros. Preocúpemonos de eso. De todo lo demás no tenemos control.

Marco Aurelio, en sus meditaciones, se recordaba a sí mismo el poder que le había otorgado la naturaleza: el poder de elegir sus acciones y crear su propio carácter. De la misma manera, podemos elegir cómo enfrentamos la pandemia de covid-19 y cómo permitimos que nos afecte.

Es importante tomar un descanso de los pensamientos estresantes sobre la pandemia de vez en cuando y disfrutar de la compañía de otros. Podemos reír, compartir historias y enfocarnos en otras cosas de nuestra vida.

Al igual que los virus, las emociones también son contagiosas. Por lo tanto, es importante elegir con cuidado a quién contactar para obtener ayuda. Evitemos hablar con personas que tienden a ser demasiado negativas y que pueden aumentar nuestros temores. En su lugar, busquemos a aquellas personas que sean buenos oyentes, reflexivos y sensatos en nuestra vida.

Hagamos un plan B.

Es natural preocuparse por lo que podría suceder en el futuro. Los filósofos estoicos utilizaban la visualización negativa como una técnica para prepararse para lo que podría venir. Por lo tanto, podemos imaginar cómo manejaríamos distintos escenarios, como:

  • Nuestro trabajo y, por lo tanto, nuestros ingresos están restringidos o podrían perderse por completo.
  • Nosotros o alguien que amamos nos enfermamos o tenemos que entrar en cuarentena preventiva.

Aunque estos escenarios pueden ser difíciles de imaginar y pueden causar ansiedad, visualizarlos puede ayudarnos a prepararnos mejor y a sentirnos más en control de la situación. Si bien no podemos controlar lo que sucede en el mundo, podemos controlar cómo reaccionamos y cómo nos preparamos para lo que podría venir.

Si siempre has pensado en comenzar tu propio negocio, ahora puede ser un buen momento para reflexionar sobre eso y tomar decisiones en el mediano plazo.

Mantengamos conectados, incluso si estmos físicamente aislados.

El distanciamiento físico es esencial para evitar contagios, pero este distanciamiento también tiene sus riesgos. Somos seres sociales. El aislamiento y la soledad, o incluso la cuarentena, pueden empeorar la ansiedad e incluso afectar nuestra salud física y mental.

Por lo tanto, es importante mantenerse en contacto tanto como sea posible y buscar ayuda cuando la necesitemos, incluso si tenemos que limitar radicalmente las reuniones personales:

  • Mantengamos contacto con amigos y familiares, consideremos hacer citas regulares por teléfono o chat para contrarrestar esta tendencia.
  • Como las visitas personales no serán posibles durante mucho tiempo, mantengamos contacto a través de chats de video(WhatsApp). Este contacto personal es como una vitamina para nuestra salud mental.
  • Las redes sociales pueden ser una herramienta eficaz, no solo para conectarse con amigos, familiares y conocidos, sino también para sentirse más conectados con nuestras comunidades, nuestro país y el mundo. Nos recuerda que no estamos solos.

Aun así, debemos ser consciente de cómo te sientes a través de las redes sociales. No dudes en silenciar palabras clave o personas que empeoran tu miedo. Y cierra sesión si te hace sentir peor.

Cuidemos nuestro cuerpo y mente.

Estamos en un momento estresante y, por tanto, debemos aplicar todas las estrategias para enfrentar el estrés:

  • Comamos lo más saludable posible. Aunque puede ser tentador recurrir a alimentos procesados y altos en azúcar en tiempos de estrés, es importante recordar que nuestra alimentación afecta a nuestra salud física y mental. Tratemos de incluir alimentos frescos y nutritivos en nuestra dieta para mantenernos fuertes y saludables.
  • Durmamos lo suficiente. El sueño es esencial para nuestra salud física y mental. Tratemos de dormir lo suficiente y establecer horarios de sueño consistentes para ayudarnos a sentirnos descansados y enfocados.
  • Hagamos ejercicio regularmente. El ejercicio es bueno para nuestro cuerpo y mente. Tratemos de incorporar algo de actividad física a nuestro día, incluso si es solo una caminata al aire libre.
  • Mantengamos una rutina. Establecer una rutina puede ayudarnos a sentirnos más en control

Ajustemos nuestra estructura diaria a la nueva situación.

“No dejes que tus pensamientos sobre demasiadas cosas te aplasten. No llenes tu mente con todas las cosas malas que podrían ocurrir. Permanece centrado en la situación presente y pregúntate qué es tan difícil de ella que no la puedes superar.” Marco Aurelio

Aunque estamos viviendo en una situación sin precedentes, es importante tratar de mantener cierta normalidad en nuestra vida. Esto puede incluir seguir una rutina de sueño, estudio, comida y trabajo tanto como sea posible.

Sin embargo, es importante recordar que cada persona es diferente y lo que funciona para uno, puede no funcionar para otro. Por lo tanto, es importante encontrar lo que funciona mejor para nosotros y ajustar nuestra rutina en consecuencia.

Además, debemos tener en cuenta que estamos viviendo en una situación sin precedentes y es completamente normal si no podemos seguir nuestra rutina normal al 100%.

No debemos ser demasiado duros con nosotros mismos si no podemos cumplir con todo lo que nos habíamos propuesto. Lo más importante es encontrar un equilibrio y hacer lo mejor que podamos dado las circunstancias actuales.

Tomémonos el tiempo para actividades que disfrutamos y que tengan sentido:

  • Alimentemos nuestra mente de manera positiva. Leer un libro, ver una serie, jugar con la familia.
  • Intentemos cosas nuevas. No importa si se trata de una nueva receta, una actividad manual o una ocupación creativa. Hagamos algo que necesite toda nuestra atención para que no pasemos tanto tiempo pensando en la pandemia.
  • Hagamos ejercicio. Mantenernos activos para aliviar los miedos y el estrés.  Hay muchas cosas que podemos hacer sin requerir equipos sofisticado y sin gastar dinero.

Ayudemos a los demás, y, por lo tanto, a nosotros mismo.

En momentos como estos, es fácil quedar atrapado en nuestros propios miedos y preocupaciones.

Pero en medio de todas las historias de personas que luchan por llenar los carros  en los supermercados, es importante respirar profundo y recordar que todos estamos afectados por esta crisis.

Ayudar a los demás puede marca la diferencia en nuestra comunidad.

Incluso si mantenemos la distancia física/social, hay algunas cosas que podemos hacer para ayudar a otros:

  • Comunicate con personas mayores o discapacitadas de tu sector y ofrece ayuda con las compras o cualquier otra tarea que puedan necesitar.
  • Únete a un grupo local de redes sociales para conectarse con personas en su área que puedan necesitar ayuda.
  • Pónte en contacto con organizaciones de caridad locales o de servicio comunitario para ver cómo puedes ayudar.
  • Ofrece tu tiempo para hacer tareas o proporcionar compañía a personas que puedan estar aisladas o sin apoyo durante esta crisis.
  • Ayuda a difundir información y recursos útiles a través de sus redes sociales o grupos de vecinos.

Hagámonos amigo de la inseguridad de la vida.

Es natural sentirse inseguro y preocupado en tiempos de incertidumbre y crisis. A todos nos gustaría estar seguros. Es por eso que algunas personas contratan seguros contra todos los riesgos posibles.

Pero la vida es insegura per se. Ayer, ahora, mañana. Siempre.

Es importante recordar que la vida siempre ha sido insegura y que, a pesar de los peligros y desafíos, tenemos la capacidad de adaptarnos y superar obstáculos.

Aceptar la inseguridad de la vida no significa renunciar al control que tenemos sobre nuestras vidas, sino reconocer que hay ciertas cosas que simplemente no podemos controlar.

Al hacernos amigos de la inseguridad, podemos enfocarnos en lo que sí podemos controlar y encontrar maneras de manejar y superar los desafíos de la vida.

Cada nacimiento es un riesgo mortal, incluso con la mejor atención médica. La infancia está llena de peligros. La mayoría de los accidentes ocurren en la casa. En fin. En el hospital no solo obtienes ayuda competente, sino que también puedes contraer un germen mortal que no tenías antes.

La vida es insegura. Cada momento. Pero nos gusta suprimir eso. Y ahora con el miedo a corona virus lo notamos nuevamente.

No huyamos del miedo.

“Si una persona no sabe hacia qué puerto navega, ningún viento es favorable”, Séneca.

Hay diferentes formas de lidiar con el miedo, pero algunas de ellas pueden ser contraproducentes a largo plazo. Por ejemplo, beber, comer en exceso, fumar o pasar horas viendo televisión pueden proporcionar una distracción temporal, pero a menudo aumentan la ansiedad a largo plazo.

Revisar constantemente las noticias también puede aumentar la ansiedad y el miedo.

En lugar de recurrir a estos comportamientos, es importante tratar de encontrar maneras más saludables de lidiar con el miedo y la ansiedad.

En lugar de tratar de evitar el miedo o distraernos de él, podemos tratar de aceptarlo y enfrentarlo directamente. Esto puede ayudarnos a sentirnos más capaces de manejar el miedo y a superarlo a largo plazo. 

Si bien al principio puede ser intimidante enfrentar el miedo, con el tiempo y la práctica podemos aprender a manejarlo mejor. Por ejemplo, cuando un paracaidista se lanza por primera vez, puede sentirse muy asustado, pero con la práctica y el tiempo, puede sentirse más seguro y capaz de enfrentar los saltos.

Lo mismo pasa con los deportistas de riesgos: al enfrentar sus miedos y riesgos de manera gradual, pueden sentirse más capaces de manejar situaciones peligrosas y a sentir menos miedo.

Las crisis severas como ahora con corona virus, desencadenan rápidamente el miedo que subyace a todos los miedos: el miedo a la muerte. 

Si nos enfrentamos directamente con la posibilidad de morir, a través de imágenes o mensajes, puede suceder que el miedo te deje completamente paralizado.

Intenta lo siguiente:

  • Vuelve a conectar con tu significado en la vida.

    Hay un significado muy personal en la vida para cada persona. Esto puede significar diferentes cosas para diferentes personas. Para algunos, este significado podría estar relacionado con la fe y la espiritualidad; otros lo encontrarán en las relaciones que forman con los demás o a través de metas profundamente deseadas. Enfrentar el miedo a morir requiere hacerse cargo de ese sentido de propósito y trabajar para llevarlo a cabo sin importar las circunstancias actuales. Es vital reconectarse con tu significado personal en la vida; esta conexión proporcionará un sentido profundo de fortaleza durante tiempos difíciles como los actuales.

  • Haz algo importante que hayas estado posponiendo durante años. Ahora es el mejor momento para tomar acción sobre aquellas cosas que ha estado posponiendo durante años. Quizás este sea un buen momento para enterrar una disputa o reconciliarse con alguien con quien tuviste problemas en el pasado o comenzar ese negocio que tanto lo has postergado. Asumir la responsabilidad por tu vida también puede ayudarte a superar tus miedos y sentirte motivado de nuevo. Esto significa encontrar propósitos en la vida, hacer algo significativo y descubrir los objetivos reales que deseas lograr. Si te concentras en las razones por las cuales está aquí, podrá lidiar mejor con el temor a morir.

Siempre veamos el “aquí y ahora”.

“La verdadera felicidad es disfrutar el presente sin depender ansiosamente del futuro, no para divertirnos, ya sea con esperanzas o temores, si no para descansar satisfechos con lo que tenemos, lo cual es suficiente”, Séneca

Cuando nos enfocamos en el pasado, solíamos preguntarnos qué deberíamos haber hecho de manera diferente para evitar los errores que cometimos. Esto nos lleva a sentir nostalgía por momentos o experiencias que ya no están con nosotros.

A menudo, es fácil entrar en un ciclo de pensamiento negativo cuando somos demasiado propensos a recordar nuestras fallas y fracasos.

En cambio, si ponemos nuestra energía y atención en el presente, podemos experimentar la vida de una forma completamente diferente: disfrutando del aquí y ahora sin preocupaciones ni arrepentimiento por lo sucedido.

Esto significa aprender a valorar las cosas buenas que tienes alrededor y centrarse en tu bienestar actual. Cuanto más te centres en el presente, mejores serán tus resultados finales. 

Así que quédemonos en el aquí y ahora con la mayor frecuencia posible. Porque ese es el único momento que es real.

Mi conclusión. Sigue siendo el adulto sensato que eres.

Nuestros cerebros están programados para responder de manera instintiva ante situaciones difíciles. Estas respuestas a menudo se conocen como la «lucha, huida o muerte» y son acciones que intentan evitar el peligro inmediato sin pensar en las consecuencias de largo plazo.

Cuando nos enfrentamos a una situación difícil, es importante recordar que tenemos la capacidad de tomar decisiones conscientemente basadas en nuestro juicio y no simplemente reaccionar por impulso.

Tomar decisiones sabias y razonables requiere autorreflexión sobre cómo controlamos nuestras emociones bajo presión; ser consciente de los sentimientos ayuda a mantenernos equilibrados emocionalmente durante situaciones desafiantes.

Estas estrategias funcionan, les debemos nuestra supervivencia. Pero solo tienen sentido para emergencias absolutas.

La situación actual es extremadamente grave, por lo que necesitamos un estado de conciencia de adulto con la mayor frecuencia posible.

Sigamos siendo el adulto sensato que somos. Con ello, podremos interpretar mejor la información relevante e interpretar mejor las instrucciones que nos entregan las autoridades

Procuremos llevar un comportamiento apropiado y sigámolos.

Lo que espero del liderazgo político durante la crisis de corona virus

No quiero líderes políticos que improvisen o líderes narcisistas que solo vean problemas y no generen soluciones. 

En una situación de crisis e incertidumbre como la presente, necesitamos líderes capacitados y efectivos que puedan anticipar las necesidades y, sobre todo, liderazgo humano.

Claves del liderazgo durante la crisis de corona virus

En tiempos difíciles, se necesita un liderazgo informado, efectivo y sobre todo humano. Pero reconozcamos que muy pocos están preparados para asumir tal desafío en un escenario como el presente.

Por lo menos en latinoamerica, y cuando escribo esto, estamos en la primera quincena de abril del 2020, y se ve un exagerada expectativa de preparación para esta pandemia. Y a medida que pasen las semanas, la prensa, las críticas y los cuestionamientos pueden ser intensivos en energía.

¿Cuáles deben ser las claves del liderazgo político durante la crisis de la corona virus? ¿Cómo debe actuar un buen líder político? ¿Debe haber alguna estrategia importante a esta situación?

A la última pregunta la respuesta es sí. De hecho, estas habilidades pueden servir igualmente bien para todas las personas que ejerzan liderazgos en todas las esferas de la sociedad. En el fondo, para cualquier ser humano.

La estrategia clave es no improvisar y no caer en perspectivas y comportamientos narcisistas.

Algo que muchas de nuestras figuras públicas deberían dejar de repetir es el «nadie podría haber previsto algo así», cuando las pandemias han sido parte de la historia de la humanidad por miles de años. Cuando un líder político empuja este estilo de comunicación como herramienta para enmascarar inacción, crea más incertidumbre y desconfianza en la ciudadanía.

También he visto otras posiciones extremas, como: “Este virus no nos afectará. Vivamos una vida normal y estimulemos la economía».

Podemos proporcionar docenas de ejemplos de mal liderazgo que, como otro virus, se ha extendido por todo el mundo en las últimas semanas. Leer más

Principio de Pareto ¿la mejor técnica contra el perfeccionismo y la procrastinación?

El principio de Pareto o regla 80/20, es una estrategia de gestión del tiempo o técnica de trabajo muy eficaz para aumentar el rendimiento y productividad profesional.

El principio ilustra que el 80% de los efectos surgen del 20% de las causas. Bien encausado, puede llegar a ser muy eficaz para el ajetreo diario. Para mi, el principio de pareto es lo más efectivo cuando se trata de evitar el perfeccionismo y la dilación. Imagina que puedes hacer alrededor del 80% de todas las tareas con el 20% de tu tiempo y energía.

Si tiendes hacia el perfeccionismo o si está constantemente atascado en detalles sin importancia, pon atención, porque lo siguiente es particularmente importante para ti.

En 1897 se descubrió en Italia que el 80% de la propiedad se distribuye a solo el 20% de las familias.

Este estudio fue realizado por Vilfredo Pareto, de quien también se nombró el principio. Este principio se puede aplicar a muchas áreas diferentes de la vida y del trabajo.

Dice que a menudo solo el 20% del esfuerzo es necesario para lograr el 80% del efecto deseado. Entonces, no es que el 50% del esfuerzo también proporcione el 50% del éxito, como solemos pensar.

Dónde mires encontrarás este principio nuevamente. El 80% de los resultados provienen del 20% del trabajo.

Ejemplos para ilustrar el principio de Pareto:

  • El 80% de la contaminación proviene del 20% de todas las fábricas.
  • El 20% de los productos de una empresa representan el 80% de las ventas.
  • 20% de los empleados son responsables del 80% de los resultados.
  • 20% de los estudiantes tienen calificaciones del 80% o más.
  • El 20% o menos de sus clientes representan el 80% o más de sus ventas.
  • En los almacenes, el 20% de los productos suelen ocupar el 80% del espacio total de almacenamiento.
  • El 80% de todo el tráfico online se concentra en alrededor del 20% de todos los sitios web.
  • El 20% de los conductores causa el 80% de todos los accidentes de tráfico.

El principio de Pareto goza ahora de una gran reputación y se ha vuelto extremadamente popular dentro de los métodos de productividad y gestión del tiempo. Después de todo, ¿quién no querría obtener un mayor beneficio con menos esfuerzo?.

En este artículo te diré paso a paso cómo aplicar esta regla para obtener un máximo.

Cuanto más hay por hacer y menos tiempo hay, cuanto más eficaz es el principio en mi experiencia. Leer más

Tu delantal blanco no me engaña

El sesgo de autoridad en su forma más básica, es el acto de confiar en la palabra de alguien simplemente porque están en una posición de poder o tienen ciertas credenciales.

Este sesgo surge de una intuición primitiva: la supervivencia del grupo dependía de la obediencia a la jerarquía. «El líder sabe más», era la idea comúnmente aceptada. No acatar podría resultar en el destierro de la tribu.

Pero al igual que un iceberg, lo que vemos en la superficie es solo una pequeña fracción de la totalidad.

Bajo el agua, las profundidades ocultas del sesgo de autoridad contienen capas más complejas. Vemos la disminución del pensamiento crítico, donde las personas pueden seguir instrucciones sin cuestionarlas. Vemos la delegación de responsabilidad moral, donde los individuos desplazan la culpa de sus acciones a los líderes que siguen. Y vemos cómo el miedo al castigo o al ostracismo puede hacer que las personas obedezcan a las autoridades incluso cuando sus órdenes contradicen la ética y moral.

Imagina que estas sentado en una sala de espera de una clínica, nervioso y expectante porque esperas los resultados de un examen. Una puerta se abre y un médico entra. Está vestido con un delantal blanco inmaculado. De inmediato, sientes alivio, una sensación de confianza en la persona que lleva la delantal blanco. Pero, ¿realmente implica que la persona sea competente y esté bien informada? ¿O simplemente estas cayendo en el sesgo de autoridad?

Cuando nos enfrentamos a decisiones que tienen que ver con nuestra salud, tendemos a depositar nuestra confianza en la figura del médico. Su autoridad percibida, simbolizada por el delantal blanco, a menudo nos disuade de cuestionar su juicio o buscar una segunda opinión. Pero los médicos, como cualquier ser humano, son susceptibles al error. No todos los que usan delantal blanco son expertos, y el color del uniforme no garantiza la competencia.

Ahora imagina ese delantal blanco en la propaganda política. ¿Lo recuerdas?. Es un clásico, todos los candidatos médicos recurren al delantal blanco. Saben que emanan autoridad. Inclusa algunos presidentes lo han reconocido abiertamente.

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